En uno de los monumentos más emblemáticos del mundo, Cortinsa implementó un sistema enrollable con tecnología Inverter en la Basílica de la Sagrada Familia, en Barcelona.
Esta solución altamente precisa y silenciosa permite un control eficiente de la luz natural, respetando la singularidad arquitectónica del espacio y las exigencias técnicas de un entorno patrimonial de gran valor.
El proyecto representa un ejemplo de intervención respetuosa, discreta y técnicamente avanzada, diseñada para integrarse en un entorno histórico sin alterar su esencia.